Introducción y justificación
La salud mental es uno de los principales desafíos sanitarios y sociales a nivel global. Según la Organización Mundial de la Salud (2022), los trastornos mentales impactan profundamente en la calidad de vida. Entre ellos, los trastornos mentales graves (TMG) se caracterizan por un curso crónico, alta discapacidad y dificultades significativas en la participación social y ocupacional.
Aunque el tratamiento farmacológico es esencial, no suele ser suficiente para fomentar una recuperación funcional. Por ello, los enfoques de rehabilitación psicosocial han adquirido relevancia, al centrarse en el funcionamiento cotidiano, la autonomía personal y el empoderamiento. Sin embargo, muchas personas adultas con TMG presentan dificultades persistentes en la regulación emocional y el manejo del estrés, limitando su participación de estos programas.
La autorregulación fisiológica se ha identificado como un proceso clave en la regulación emocional. Una estrategia prometedora para entrenarla es la respiración coherente: un patrón respiratorio lento, regular y diafragmático, orientado a armonizar la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV), aumentar la actividad vagal y promover el equilibrio autonómico. Aunque hay evidencia preliminar de su eficacia en población general y algunos grupos clínicos, su aplicación en contextos de rehabilitación psicosocial con adultos con TMG es aún escasa. Ante esta necesidad, nos planteamos implementar un programa de entrenamiento en respiración coherente, acompañado de mediciones de HRV, para adultos con TMG en un centro de día de rehabilitación psicosocial, con el fin de mejorar su regulación emocional y calidad de vida. Esta propuesta de intervención promueve la creación de soportes psicoeducativos y comunitarios sostenibles que complementan la atención sanitaria clásica, alineándose con los retos ecológicos y sociales actuales en la rehabilitación psicosocial.
2. Objetivos
• Objetivo general:
– Generar un programa grupal de respiración coherente y medición de HRV que proporcione estrategias de autorregulación fisiológica, en adultos con TMG atendidos en un recurso de rehabilitación psicosocial.
• Objetivos específicos:
-Analizar cambios en HRV tras la intervención.
-Valorar la evolución de la capacidad de regulación emocional mediante cuestionario estandarizado.
-Determinar variaciones en la percepción de calidad de vida.
3. Método
-Diseño: Estudio cuasi-experimental pre-post sin grupo control, con mediciones antes y después de la intervención.
-Participantes:
• Criterios de inclusión:
1) Diagnóstico de TMG (DSM-5)
2) Edad 18–65 años
3) Estabilidad clínica (sin ingresos en los 3 meses previos)
4) Pertenecientes al Centro de Día “ISOL”
5) Consentimiento informado.
• Criterios de exclusión:
1) Patología cardiorrespiratoria no controlada.
2) Deterioro cognitivo grave.
Muestra estimada de 10 participantes.
-Procedimiento:
• Valoración inicial: registro de HRV basal (Garmin Forerunner 735XT), evaluación respiratoria y aplicación de DERS-E y QLS.
• Intervención: 8 sesiones grupales semanales (45 minutos), incluyendo educación sobre respiración y HRV, entrenamiento en respiración diafragmática, práctica de respiración coherente (5–6 respiraciones/min), uso de biofeedback visual en tiempo real y tareas domiciliarias.Medición de HRV pre y post sesión.
• Valoración final: registro de HRV y reaplicación de cuestionarios.
Instrumentos:
• HRV: SDNN, RMSSD.
• Regulación emocional: DERS-E (versión española).
• Calidad de vida: Quality of Life Scale (QLS).
Análisis: comparación pre-post mediante test de Wilcoxon, con significación p<0,05.
4. Resultados esperados
Se prevé un incremento significativo de HRV, una reducción de las dificultades en regulación emocional y una mejora en la percepción de calidad de vida.
5. Conclusiones preliminares.
La respiración coherente con medición de HRV podría incorporarse como intervención innovadora, cuantificable y coste-efectiva en rehabilitación psicosocial, fortaleciendo soportes comunitarios para la recuperación de adultos con TMG. Este enfoque promueve la autorregulación más allá de las intervenciones sanitarias tradicionales y justifica futuras investigaciones que consoliden su evidencia e integración sistemática.