Antecedentes:
El empleo es una preocupación que se ha hecho evidente en la literatura científica en los últimos años en el campo de la salud mental (1). Una de estas estrategias basada en la evidencia científica con buenos resultados para la integración laboral de las personas con Trastorno Mental Grave (TMG) es la denominada Individual Placement and Support (IPS). El IPS fue desarrollado en Estados Unidos por Becker y Drake (2), planteando que la incorporación al empleo competitivo debe ser en coordinación con los servicios de salud mental comunitarios y debe ocurrir lo más rápidamente posible en función de las preferencias, con la integración de los técnicos de salud mental y empleo, seguido de un apoyo y seguimiento continuo a lo largo del tiempo. La persona mediante esta estrategia debe integrarse en el lugar de trabajo en un contexto normalizado e integrador y el equipo apoyarle sin tiempo límite.
Método:
Esta experiencia ha sido desarrollada en la isla de Tenerife a través de Sinpromi (Cabildo de Tenerife) a lo largo de 20 años de recorrido, donde las psicólogas del equipo IPS acompañan a las personas en toda su historia laboral donde surgen cambios vitales de impacto (3) como la jubilación, pérdidas familiares o situaciones que pueden afectar a la salud y el trabajo que desarrolla la persona.
Resultados:
A propósito de un caso, presentamos la experiencia del trabajo en equipo y en red de una persona en seguimiento durante 19 años y el impacto reciente de un cambio vital de roles, pasando de un rol de “cuidado” a “cuidador” de sus padres enfermos. Presentamos la importancia del trabajo en red (psicólogos/as especialistas en empleo, trabajador/a social, profesionales de salud mental, profesionales del área de accesibilidad juntos con servicios sociales y empresa) y destacamos los seguimientos sin tiempo límite para amortiguar el impacto negativo que tienen estas situaciones vitales en la vida de la persona donde el equipo tiene la misión de acompañar y apoyar siempre en su proceso de recuperación terapéutica a lo largo de todo el ciclo vital de la persona.
Los cambios demográficos que se están viviendo en Europa y en España indican que la población cada vez llega más envejecida y con necesidades de cuidado a su vejez. Estos cuidados suelen caer en el sistema familiar (4) donde cada persona es el centro de una red compleja de relaciones de cuidado, en la que generalmente cada una es cuidada y cuidador/a , según el momento o las circunstancias y por ello es importante seguir estando para apoyar esas transiciones.
Conclusiones:
La estrategia IPS y el trabajo en red se muestran necesarios para poder acompañar a las personas con problemas de salud mental en cambios de su ciclo vital.