El diálogo abierto, como herramienta terapéutica, se enmarca en un modelo de atención que supone un cambio de paradigma, que replantea como acompañar a las personas con trastorno mental grave (TMG) de la manera más eficiente y responsable, respondiendo a las necesidades en su propio entorno y desde un abordaje multiprofesional. Esta intervención, iniciada en la década de los 80 en Finlandia, cuenta actualmente con suficiente evidencia científica e investigadora que la avala como un abordaje excelente, no sólo en las psicosis, sino también en otros problemas de salud mental.
La persona usuaria y su red social están involucradas desde el inicio en la planificación conjunta del tratamiento y durante todo el proceso de intervención. El elemento central son las reuniones con todas las personas implicadas, favoreciendo un diálogo entre todas las partes, donde todos son escuchados.
Objetivo general:
Mejorar la intervención en las personas que tienen un trastorno mental grave
Objetivos específicos:
Reducción ingresos
Minimizar sufrimiento psíquico asociado a intervenciones coercitivas
Tasas más bajas de recaídas
Disminución del uso de psicofármacos
Reducción de síntomas residuales
Aumento de la autonomía y calidad de vida
Resultados: En el hospital Padre Jofré comenzamos a trabajar con tres personas con diagnósticos de Depresión Mayor con serios problemas en el manejo de sus vidas. En todos los casos se han producido mejorías importantes, con reducción significativa en el uso de medicación, reducción de la sintomatología depresiva, reducción de la ansiedad, aumento de su autonomía, etc.
Conclusión: Aunque inicialmente se empezó a trabajar con Diálogo Abierto con los casos de psicosis, nos planteamos llevar esa forma de trabajar a otros problemas de salud mental, obteniendo resultados que están siendo esperanzadores.