Planteamiento
En Argia Fundazioa tenemos el propósito de “liberar cautivos de su mente por enfermedad mental” con la misión de mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad mental grave, para lo que ofrecemos servicios sociosanitarios de diferente intensidad. El paradigma de atención sociosanitaria en salud mental ha evolucionado hacia la atención centrada en la persona. Desde este protagonismo, la experiencia vital es fuente de recursos y capacidades.
En este contexto, las profesionales escuchamos que las personas usuarias, en contra de mandatos sociales limitantes, reclaman el derecho a construir su identidad según sus expectativas e historia vital, no según un diagnóstico. Así, constatamos su insatisfacción con apoyos centrados en el problema sin tener en cuenta a la persona. Abordamos un rediseño de la estructura organizacional con las personas usuarias como protagonistas.
Despliegue
Abrimos un proceso participativo que incorpora los criterios de las personas usuarias en el diseño de los apoyos, con el objetivo de ajustar nuestros servicios a las nuevas necesidades emergentes en el propio proceso, que aumenta paulatinamente en complejidad y alcance.
Creamos espacios donde las personas usuarias con apoyo de una facilitadora participan en la vida de los recursos y desarrollan sus competencias para hacerlo de manera efectiva, avanzando en autonomía en los temas que les afectan. Experimentan, además, oportunidades de ejercer roles significativos más allá del rol de “enfermo/a”, lo que cambia su autopercepción, reconstruyendo su identidad en base a su experiencia vital, más allá del diagnóstico. Como consecuencia, esto resulta en reivindicaciones de “activistas” de la salud mental que ponen en el centro sus aspiraciones y deseos.
Las profesionales, algunas activistas de la salud mental, adquirimos nuevas habilidades para acompañar la elaboración de proyectos vitales basados en el activismo, independientemente de un diagnóstico, nivel de funcionamiento y/o momento vital.
Evaluación.
La evaluación iterativa nos permite identificar problemas: algunas activistas sufren sobrecarga por estar presentes en muchas actividades/grupos; las competencias profesionales son insuficientes para acompañar estos procesos; el diseño de la estructura organizacional no facilita el impulso del activismo.
Para solucionarlos, incrementamos el esfuerzo formativo (formación-acción) a profesionales y activistas; diseñamos una estructura que posibilite el activismo que se concreta en: apoyo de una persona facilitadora y formato de trabajo grupal enfocado en la autoorganización de activistas; y la transversalidad de algunas acciones impulsoras del activismo.
Resultados
– Aumento de personas activistas en salud mental (4 en 2017 a 76 en 2025)
– 53 personas activistas de Argia forman parte de la gestión de recursos.
– 46 activistas participan en un total de 8 actividades desarrollas en el año 2025 para desplegar nuestro compromiso social y medioambiental.
– Activistas de Argia (6) y Bizitegi (5) participan en la elaboración de la Guía de Buenas Prácticas de Activismo generando conocimiento especializado.
Observamos los siguientes impactos:
– En Argia: nuestra definición de cliente cambia de “receptor de servicios” a “activista”. Nuestra prestación de servicios se transforma: de relaciones de poder entre profesional y persona usuaria, a la “formación-acción”, redistribuyendo el poder.
– Las personas usuarias: reconstruyen su identidad en base al activismo, lo que actúa como catalizador del proceso de recuperación, siendo factor protector entre los determinantes de la salud.
– Las profesionales: encuentran oportunidades de desarrollo profesional
– La sociedad: grupos de interés y aliados muestran satisfacción con el desarrollo del activismo en Argia.
Esta buena práctica es:
Innovadora por utilizar la estrategia de formación-acción como catalizador de la recuperación y la autonomía de las personas.
Transferible en contextos donde: la dirección crea en proyecto, la persona esté en el centro de la intervención, independientemente de factores psicológicos, personales y/o sociales; algunas profesionales están comprometidas con el activismo.