Uno de los problemas con los que se encuentran las personas con sufrimiento psíquico es la falta de escucha activa de aquello que les ocurre. Muchas veces como profesionales nos centramos más en los síntomas que en lo que hay detrás de los mismos. Las voces desde el modelo biomédico son vistas como un síntoma más al que se presta poca atención, es más, casi siempre se toman como un indicador de patología, ignorando que hay personas que escuchan voces y no tienen ningún diagnóstico, personas que escuchan voces y han aprendido a convivir con ellas. No teniendo en cuenta que las voces pueden aparecer cuando el sufrimiento es muy intenso y la persona no es capaz de hacer frente a lo que le ocurre.
Los trabajos de Rommer, M. y Escher, S. abrieron la puerta a la investigación y al trabajo con las voces y su contenido.
A nivel internacional han surgido movimientos como Hearing Voices que agrupan a personas que oyen voces y que han sido capaces de sobrevivir a la psiquiatría tradicional.
OBJETIVOS GENERALES
Aliviar el sufrimiento psíquico de las personas que escuchan voces.
Mejorar la calidad de vida de las personas con las que trabajamos.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Compartir sus experiencias con las voces.
Ofrecer una visión distinta de la escucha de voces.
Profundizar en la comprensión del origen de las voces.
Trabajar con las distintas formas de tratar las voces.
MÉTODO:
Formación de un taller donde participan escuchadores de voces y profesionales. En el estamos empezando a trabajar el manejo de las voces de forma que las personas aprendan a manejarse con ellas
RESULTADOS:
Estamos en las primeras fases del taller que llevamos a cabo, los comentarios de las personas que asisten al mismo nos han animado a continuar con él. Comentarios como “nunca me habían preguntado por lo que decían esas voces”, “he dejado de sentirme un bicho raro”, “supone un alivio poder hablar con otras personas sobre el tema”, etc.
CONCLUSIONES: La inclusión de un taller de estas características supone un paso más en la atención que podemos ofrecer a las personas con las que trabajamos, es un lugar donde todos aprendemos a escuchar, nuestras voces, por qué surgen, cómo podemos manejarnos con ellas. A los profesionales nos permite entender lo que les ocurre y los problemas con los que se enfrentan cuando surgen las voces.