En un momento en que los servicios de rehabilitación psicosocial enfrentan una elevada presión asistencial, es fundamental contar con estrategias que optimicen recursos y ofrezcan una atención específica y orientada a objetivos concretos. El programa de prescripción ocupacional que presentamos, basado en una evaluación profunda y planes individualizados, es una herramienta versátil y adaptable a todas las etapas del ciclo vital, desde la juventud hasta la vejez.
Además de favorecer la recuperación y la participación social, este modelo contribuye a reducir la carga asistencial mediante intervenciones más focalizadas y eficientes. Integra principios de derechos humanos y dignidad, en línea con los estándares de Quality Rights, promoviendo autonomía, inclusión y participación activa.
La propuesta parte de una concepción ampliada de la rehabilitación, entendida no solo como un proceso ligado a dispositivos especializados, sino como un camino conectado al proyecto vital. Así, la rehabilitación también ocurre en los espacios donde transcurre la vida cotidiana: el hogar, la comunidad, el entorno laboral o educativo. Por eso, es clave acompañar a las personas en esos escenarios y reconocer su capacidad de agencia en la construcción de un proyecto vital con sentido.

Antecedentes y Objetivos:
La salud ocupacional es esencial para el bienestar integral, ya que implica el equilibrio entre el proyecto de vida, las actividades cotidianas y las demandas del entorno. En personas con problemas de salud mental, esta interacción suele estar alterada, generando aislamiento, pérdida de roles e inactividad significativa.
El objetivo general del programa es facilitar la recuperación funcional y emocional a través del fortalecimiento de habilidades que promuevan la participación en la comunidad, el establecimiento de rutinas y la recuperación de roles ocupacionales. Se busca también promover la autonomía en el acceso a recursos comunitarios, reduciendo la dependencia del sistema asistencial.
Método:
El programa se articula en dos líneas: consultoría y prescripción ocupacional. La primera ofrece orientación personalizada para mejorar la gestión de actividades cotidianas y reforzar el sentido de propósito, mediante la observación e interpretación de necesidades individuales. La segunda consiste en el diseño de un plan de acción individualizado, basado en una evaluación del desempeño y el contexto, con indicaciones concretas que fomentan habilidades funcionales y la recuperación de roles.
El equipo interdisciplinar realiza evaluaciones con herramientas como el Perfil Ocupacional. Se trabaja conjuntamente con la persona, su “persona de confianza” y los recursos comunitarios, durante un tiempo acotado.
Este enfoque integral permite una atención más humanizada y efectiva, adaptada a las características y objetivos personales de cada uno/a, con especial atención a la dignidad, el respeto y el derecho a la autodeterminación.
Resultados:
Los primeros resultados reflejan una mejora notable en la gestión de rutinas, la participación social y la autonomía funcional. La identificación de recursos comunitarios y la adaptación de entornos han facilitado el acceso y la implicación de las participantes en contextos significativos.
Asimismo, se ha observado una reducción del aislamiento, mejor regulación emocional y una percepción más positiva del control personal. La implicación de la red de apoyo ha sido clave para reforzar la inclusión y la recuperación de roles.
Conclusiones:
El modelo integrado de consultoría y prescripción ocupacional se presenta como una estrategia eficaz para la rehabilitación psicosocial en salud mental. Su carácter personalizado, basado en derechos, participación comunitaria y adaptabilidad a lo largo del ciclo vital, lo convierte en una respuesta innovadora ante la creciente demanda asistencial. Este enfoque no solo mejora la calidad de vida, sino que contribuye a construir una sociedad más inclusiva, equitativa y resiliente.